Por el Dr. Mario Comegna*
El sistema inmunitario humano protege el cuerpo contra agentes extraños como los microorganismos (bacterias virus parásitos), y lo hace a través de diferentes células que están esparcidas por todo el cuerpo. Cada una de ellas desempeña un papel distinto y se mueven por el cuerpo según sus necesidades.
Existen dos grandes tipos de células en la sangre. Las más comunes son los glóbulos rojos o eritrocitos, que se encargan de llevar el oxígeno a los tejidos del cuerpo y llevarse el dióxido de carbono.
El otro grupo son los glóbulos blancos o leucocitos que tienen como función reconocer y atacar a los agentes extraños, capaces de producir daño en el organismo, en pocas palabras es nuestro sistema de defensa
¿Qué son linfocitos?
Son un grupo de estos glóbulos blancos de la sangre y hay dos tipos linfocitos:
Los linfocitos b, son los que producen los anticuerpos. Un anticuerpo es una proteína que puede unirse a una parte concreta del agente extraño y cuando esto sucede, el anticuerpo envía señales a otras células inmunitarias para que ataquen al agente.
Los linfocitos t, , se denominan de diferentes formas dependiendo de las moléculas de su superficie. Como las células cd4, también conocidas como linfocitos t cd4 o células ayudadoras, estas desempeñan el papel de coordinadoras del sistema inmunitario. Ayudan a los linfocitos b a identificar a los agentes extraños contra los que éstos producen los anticuerpos.
Los linfocitos cd4 también activan a otras células llamadas macrófagos que sirven para eliminar ciertos agentes extraños, incluso muchos de los que causan enfermedades del sida.
Precisamente el vih destruye los linfocitos cd4, todas estos componentes del sistema inmunitario se desorganizan y las células cd8 (también conocidas como linfocitos t cd8 o células t citotóxicas) se unen a las células anómalas del cuerpo, especialmente a las células que han sido infectadas por el virus, y las eliminan.
Como podemos evaluar el sistema inmunológico
En el caso de la infección por vih existe una prueba que es sumamente importante que es la llamada subpoblación de linfocitos o inmunofenotipaje o simplemente prueba de cd4, esta es capaz de cuantificar cuantos linfocitos cd4 tiene el organismo por milímetro cúbico de sangre. De esta forma podemos saber cuando se debe iniciar el tratamiento y en aquellos pacientes en que se ha comenzado, es útil para evaluar la respuesta a la terapia, esta prueba debe hacerse por lo menos tres veces al año o cuando su médico considere