10 de Febrero de 2009 | Sexo sin tabú - María Alejandra Berroterán - www.el-nacional.com
Los ejercicios de Kegel pueden ayudar a lograr el tono deseado.
¿Apretada o floja? La flacidez vaginal existe y se debe a la falta de fuerza de los músculos que la componen.
Mi esposa tiene la idea de que el tener varias relaciones a la semana hace que su vagina se ponga flácida y, por lo tanto, ya no apriete como antes.
Tenemos 10 años de casados.
Ella tiene 32 años de edad y yo 33. Yo no tengo esa sensación de que esté flácida, pero sí me causa un poco de malestar con ella, porque evita tener relaciones. V. L.
"O se estiró ella o me encogí yo, pero la sensación ya no es la misma". Esta queja que puede parecer chistosa es común y muy seria entre las parejas heterosexuales: las paredes vaginales pueden perder su fuerza para "atrapar" al miembro masculino y el roce que resultaba tan placentero ya no lo es tanto.
La vagina es una cavidad compuesta por fibra muscular que puede estirarse para amoldarse al tamaño del pene de su compañero y también puede dilatarse para permitir la salida de un bebé cuya cabeza tiene en promedio 10 centímetros de diámetro. Para cumplir con ambas funciones y que vuelva a su tamaño normal, es necesario hacer ejercicios especiales, pues la pérdida de tono vaginal es una condición que afecta la vida sexual y también ocasiona incontinencia urinaria e, incluso, prolapsos vaginales.
"Es un músculo y necesita ejercicio como cualquier otro en el cuerpo. Las mujeres deben recuperar la habilidad para contraer y relajar la vagina, pues eso mejorará su vida sexual en general", indicó el sexólogo Rubén Hernández.
El especialista señaló que con la edad, los embarazos y los partos naturales, la musculatura vaginal pierde fortaleza, pero también mencionó algunas enfermedades que pueden hacer de la flacidez un síntoma: "Fibromialgia, ausencia de respuesta neuromuscular, problemas inmunológicos, por nombrar algunos. No son la causa común pero es importante que se consulte con un médico para descartar otros problemas".
Las consecuencias de la pérdida de fuerza muscular genital no sólo se siente al momento de la pasión, sino también al ir al baño pues es frecuente la incontinencia urinaria en esos casos. Pero además puede haber riesgo de prolapso (o desplazamiento) vaginal y de órganos internos, pues aunque no son lo mismo los músculos pubococcígeos están estrechamente relacionados con la vagina, y el debilitamiento de uno suele indicar la falta de fuerza en el otro. "Los músculos del pubis y el coxis también intervienen en el placer sexual, pero principalmente se encargan de mantener a los órganos en su lugar, por eso es importante preocuparse por ellos", mencionó.
Íntimo entrenamiento. Para fortalecer la vagina se puede recurrir a los ejercicios de Kegel, que consisten en contraer y relajar a voluntad la musculatura del piso pélvico, y eso incluye el músculo vaginal. La acción es similar a contener las ganas de orinar por 5 segundos y luego relajar, y hacer 10 repeticiones 3 veces al día. Cuanto más tiempo se logre mantener la contracción, más fuertes se hacen los músculos. No se debe contraer los glúteos ni el abdomen, pues sólo debe trabajar la zona genital. Y aunque la acción es similar a la retención de orina, no debe hacerse con la vejiga llena pues puede ocasionar infecciones urinarias.
Este ejercicio se puede hacer en cualquier momento y lugar pues sólo lo nota quien lo hace. La mejoría se observa entre las 6 y 12 semanas: el roce con el pene aumenta y mejora la vida sexual, y quienes sufren de incontinencia logran mayor control de su esfínter.
Si no hay mejoría y el médico lo recomienda, se puede pasar por quirófano. "Hay alternativas quirúrgicas, pero igual requieren de estos ejercicios antes y después de la operación, así que de todas maneras es importante que toda mujer los sepa hacer", puntualizó Hernández.
Pesas especiales. Los conos vaginales son pequeños pesos con forma de lágrima que se colocan en el interior de la vagina. La idea es mantenerlos "en su lugar" durante 15 minutos, y el peso se incrementa según aumenta la fuerza muscular. Es el mismo principio de los ejercicios de Kegel, pero ameritan mayor esfuerzo muscular debido a las pesas.