17 de Junio de 2009 | Sexo sin tabú - Vanessa Davies - www.el-nacional.com
Se les debe enseñar que es una actividad privada.
Hay que enviar un mensaje positivo sobre la sexualidad, y hablar sobre el tema en familia
Encontrar a un hijo o una hija tanteando sus genitales es embarazoso para padres y madres. Probablemente no sabrán qué hacer: si regañar o dialogar.
Gema Ortiz, psicóloga y educadora sexual de la Asociación Mexicana de Salud Sexual, recomienda: "Preguntar qué siente, ponerle un nombre al juego, afirmar que su cuerpo siente bonito; enseñarle que ese juego o actividad es privado y lo puede realizar solo en su cuarto, y no en la sala ni en la escuela porque se consideraría una falta de respeto".
Otra situación que podría resultar incómoda es hallar al pequeño o la pequeña besándose con un amigo, primo o hermano. Ortiz, que es autora de diversos libros para padres y madres sobre educación sexual infantil, sugiere "enseñarle que hay formas de expresar cariño de niños, de adolescentes y de adultos y enseñarle otras formas de expresar cariño, si es que la conducta genera algún problema social. También puede aclararse que para dar un beso, si es en la boca, es necesario pedir permiso".
La psicóloga defiende esta premisa: la sexualidad tiene que ser abordada con naturalidad y sencillez en la familia. "Todo niño y niña debería sentir seguridad de que, si desea saber algo sobre el cuerpo, sobre el amor o la amistad, sobre sus sensaciones e incluso sobre su nacimiento u otro tema relacionado, cuenta con su familia e incluso sus maestras o maestros para hablar al respecto. Es decir, no debería haber mensajes que confundan lo privado con lo prohibido", explica Ortiz, quien fue una de las ponentes del Primer Congreso Mexicano de Educación Sexual Infantil, celebrado en abril pasado.
Diversas razones conducen a conversar sobre la sexualidad. La primera, acota la especialista, es si la criatura pregunta. Otra, por ejemplo, cuando se aproxima algún hito en el desarrollo, como la pubertad o el embarazo de algún ser querido. También, porque ayuda a prevenir conflictos. Por el motivo que sea, es importante que el mensaje sea favorable, "pues niñas y niños aprenderán justo de acuerdo con el modelo que nosotros les transmitimos".
Con ternura y afecto. Ortiz, entrevistada por El Nacional vía correo electrónico, comparte algunos consejos generales para el núcleo familiar: -Iniciar el tema de vez en cuando.
-Contar con materiales coloridos y alegres para apoyar las conversaciones.
-Reflexionar y acordar con la pareja qué mensajes desean enviar a sus hijos e hijas sobre sexualidad.
-Tratar de enviar un concepto positivo y saludable de la sexualidad, sin temor.
-Evitar que la educación sexual sea solamente para prevenir los abusos; educar también sobre el cariño, el respeto, la equidad, la amistad.
-Reaccionar con tranquilidad ante las preguntas; evitar hacer caras o gestos que puedan ser interpretados por el menor como un rechazo o juicio a sus inquietudes.
-Mostrar inocencia e intentar comprender las inquietudes de niños y niñas desde la edad de los mismos, y no como adultos.
-Expresar ternura y afecto cuando se habla de sexualidad.
-Aprovechar cualquier oportunidad que se presente; no se requiere un momento especial.
-Evitar catalogar, juzgar o criticar las preguntas de los niños.
-Comprender que si la familia no educa, alguien más lo hará.