Cómo vivir, largo tiempo:
El viajero con dos equipajes.
Cada ser humano viviendo sobre nuestro planeta es un viajero dentro del universo, pero un viajero cuyo tiempo es limitado, desgraciadamente demasiado corto, según muchos de nosotros.
¿Viajeros sin equipajes?
No, empezamos nuestra vida con dos equipajes tan importantes, el uno como el otro.
El primero es el equipaje biológico que contiene un patrimonio que se fue acumulando desde el fondo del tiempo, un árbol de memoria más antiguo, 3.500 millones de años, casi tan antiguo como la tierra misma. En el curso de estos lapsos vertiginosos de tiempo, nuestro programa genético, basado por el ADN (ácido desoxyribonucleico) que constituye lo esencial de los cromosomas que soportan toda la información genética, ha ido acumulando numerosas invenciones al nivel molecular, luego celular, finalmente en la perspectiva de seres organizados.
Ahora, este programa es como una partitura de música que se debe tocar a cada generación.
Sin una sola falsa nota a partir de una célula, el óvolo fecundado hasta su desarrollo final; la parte más importante –el desarrollo de embrión – siendo la que se da en el útero de la madre, o sea los mamíferos en nuestro mundo.
Recibimos este patrimonio de nuestros padres y lo transmitimos a nuestros hijos. Sobre todo no lo toquemos, no nos echemos de aprendices de brujos.
En cada generación se trata no de una creación, sino de una reconstrucción casi idéntica.
Luego, el ser biológico que somos se va a inmiscuir en su entorno, va a interactuar allí y luego volver al polvo, posiblemente después de haber contribuido, con un ser del sexo opuesto a constituir el nuevo patrimonio de la generación siguiente.
Pero allí no termina el cuento.
A la diferencia de otros seres terrestres, disponemos de un segundo equipaje tan esencial como el primero. Este es mucho más reciente, unos 10.000 años: Es el equipaje cultural. Se fue desarrollando a la par de la sedentarización del hombre, la agricultura, las primeras urbes, gracias a otra memoria transmisible de hombre a hombre: El lenguaje, luego la escritura con sus impresionantes ampliaciones recientes, desde la escritura hasta Internet. Descansa sobre bases biológicas – un cerebro hipertrofiado, manos y una laringe – Pero sólo la comunicación social les permite utilizarlos plenamente, y la transmisión del saber basadas sobre el grupo, la familia, la escuela.
Este equipaje mucho más ha contribuido a crear el entorno donde evolucionamos y que va creciendo de generación en generación. Nuestra alimentación, nuestras moradas, nuestras culturas, nuestras fuentes de energía, nuestra extraordinaria movilidad, dependen de una acumulación de descubrimientos que hicieron nuestros ancestros. De hecho, nosotros, hombres modernos, tenemos tendencia en creer que todo esto se ha hecho sin esfuerzo y que estamos aquí solamente para gozar al máximo, sin mirar atrás, sin ver por delante. Mis abuelos conocieron la aparición de la electricidad, pero guardaban sus lámparas de petróleo y las velas de su infancia en sus alacenas como un tesoro. Además, apagaban el bombillo eléctrico de la habitación cuando iban saliendo, una costumbre que casi todos nuestros hijos han olvidado completamente.
Para duchas y baños diarios, el agua caliente corre a chorro y no solamente para algunos pocos romanos ricos.
En cuanto a la medicina, he conocido en los inicios de mis estudios en el Hospital de Poitiers, esos enfermos agonizantes, enfermos de tuberculosis generalizada, estos niños moribundos con meningitis tuberculosa, estos adolescentes paralizados por los efectos de la poliomielitis y que solamente sobrevivían gracias a pulmones de acero, también conocí el fin dramático de los y las que sufrían de grandes insuficiencias cardíacas.
Desde entonces, muchas vidas se han salvado gracias a los antibióticos, las vacunas, a los progresos de la cirugía. Pero todavía se muere de tuberculosis del otro lado del Mediterráneo, cepas del bacilo tuberculoso multi-resistentes a los antibióticos empiezan a circular en el Este de Europa; en nuestro país (Francia) demasiados adultos todavía mueren prematuramente de canceres o de accidentes cardiacos y las enfermedades del cerebro y las enfermedades articularías graves aumentan a medida que crece nuestra esperanza de vida. Quizás vayan a alcanzar personas cada día más jóvenes si no lo remediamos.
Pero reconozcamos que esta duración de la vía alargada que nunca antes se había conocido en nuestra historia – más de treinta años en un siglo – nos esta trayendo un privilegio extraordinario. Y si sabemos como actuar, podremos ganar todavía veinte años más de vida activa.
¿Qué hacer con esta bonanza de vida adicional? Primero tomar conciencia que se trata de una ganancia extremadamente frágil, tanto al nivel biológico que al nivel cultural, y que puede desaparecer si no descuidamos.
Al nivel biológico, somos las victimas de nuestro éxito. Crezcan y multiplíquense, decían las religiones monoteístas. Si, ¿pero hasta que punto? – 6.6 millardos, pronto 10, 15 millardos – van prediciendo los demógrafos!!! Es cierto que la tierra no puede soportar un crecimiento indefinido de la especie humana. Quemar en unas decenias las energías fósiles cuyas reservas demoraron millones de años para constituirse no se produce sin efectos deletéreos: acumulación de desechos, modificación del clima trayendo efectos ya visibles.
Los países cuyo crecimiento demográfico sobrepasa 4% por año, no se pueden desarrollar económicamente, acumulando una población joven sin empleo y sin esperanza de porvenir. Ahora bien, todos los organismos vivos han aprendido - por la selección – a regular su crecimiento cuando las fuentes de alimento se han agotado. Axial, las bacterias o champiñones microscópicos dentro de una Caja de Petri llena de gelosa nutritiva dejan de crecer cuando han copado todas las superficies y van formando unas esporas que no germinarán de nuevo sino cuando ellos hayan encontrado un ambiente nutritivo adecuado.
Todavía, no hemos encontrado un sistema tal de regulación.
Ciertamente, por razones socioculturales, la fecundidad ha ido bajando de manera notable en muchos países desarrollados, a veces hasta el punto de no permitir más la renovación de las generaciones. Al contrario, no es el caso de muchos países en vía de desarrollo donde existe una dicotomía entre una disminución importante de la mortalidad infantil, gracias a la higiene y a la medicina, y costumbres culturales ancestrales de familias muy numerosas que no permiten o retrasan la implantación de métodos modernos de contracepción.
Por otra parte, nuestra sociedad moderna, por el mismo hecho de su organización sofisticada, es frágil, a la merced de un repentino deterioro de los medios de comunicación, de una falta repentina de energía. O más bien de una epidemia de enfermedad respiratoria contagiosa, que paralizarían los intercambios de las personas o de los bienes económicos.
Por lo tanto, debemos estar concientes de esta fragilidad y hacerlo todo para conservar lo adquirido, tan positivo para esta sociedad; Y notablemente organizarnos para que las zonas de NO guerra se vayan extendiendo progresivamente a todo el planeta.
Vivir en paz es la primera condición para que cada ser humano tenga acceso a la inmensa masa de conocimientos a su disposición, la segunda siendo la posibilidad y la voluntad a situarse en el universo, de saber de dónde venimos y hasta dónde podemos llegar.
Dispensar continuamente a cada uno una educación y unos conocimientos, los medios modernos de circulación de la información (Internet) nos lo permiten. Es evidente que hay que crear un ambiente favorable para que se pueda y que se quiera acceder a estos medios.
Vivir más tiempo es poder acceder durante más tiempo a esta suma de conocimientos que va creciendo día a día.
Vivir más tiempo, también es beneficiarse y gozar de las artes vivas de diferentes culturas. Aunque fuera simplemente escuchar las obras maestras de tres siglos de oro de la música lo que requeriría de toda una vida, de una larga vida.
En fin tener la alegría de poder transmitir sus conocimientos a las generaciones siguientes, la primera, la segunda, porque no la tercera de su propia familia o de otras, también requiere conservarse como súper mamis o papis dueños de un cerebro intacto. Siempre emerge de la larga vida de experiencia de un ser humano una conciencia más intensa de su situación en el seno de sus semejantes y dentro del universo.
Por lo tanto, que viva el regreso de los patriarcas de cien años y más, y hagamos todo para reducir al mínimo el número de muertos prematuros por enfermedad, accidentes o guerra!!! Tratemos de vivir con buena salud el más largo tiempo posible.
NOTA DEL TRADUCTOR:
Este texto es sacado del libro de LUC MONTAGNIER, descubridor del virus causante del sida. Hace ya 25 años!
"Luc Montagnier, Les Combats de la Vie "
"Mieux que guérir, prévenir"
JC Lattes Febrero 2008
Este prologo del profesor Luc Montagnier es un verdadero acto de fe.
El que seguramente lo ha conducido a estar dedicando su vida precisamente a la defensa de la vida misma.
De este libro extraordinario, seguiremos traduciendo extractos. Ojala ayuden a tantos seres humanos, nuestros hermanos a entender cuáles son las verdaderas prioridades para lograr una vida sana, larga y placentera.
Es también una advertencia dirigida a la humanidad entera.
Este es el primer texto de una serie que sobre el mismo libro, iremos traduciendo en nuestra página.
Bernard Chappard
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
www.salvasida.com
Respetarse a sí mismo es respetar la vida
Temer no es suficiente
Saber es esencial
Educar es la clave
La lucha contra el SIDA es tarea de todos