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Los Combates de la Vida - 8 Un escenario afro americano con co-factores. PDF E-Mail
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Los dos focos iniciales y casi simultáneos del sida son las grandes ciudades de los Estados-Unidos – desde New York hasta San Francisco – y, en África, la capital del Congo, Kinshasa  y la región de los Grandes Lagos en África del Este: Sur del Kenya, Tanzania.
Es cierto que las populaciones infectadas son diferentes: Homosexuales con parejas múltiples y consumidores de drogas intravenosas en los Estados-Unidos, prostitutas y hombres emigrantes en África.  Pero quizás exista un co-factor idéntico.
Efectivamente, he descubierto en el laboratorio una pareja infernal: VIH/micoplasma. Los micoplasmas son unas pequeñas bacterias sin envoltura rígida, y son parásitos externos adheridos a las membranas celulares de nuestros tejidos y células. Prácticamente todas las partículas celulares - a menudo de origen canceroso - utilizadas en los laboratorios están contaminadas por micoplasmas. Los investigadores de bioquímica y de biología molecular simulan ignorarlas: Es un grave error ya que esas infecciones perturban mucho el metabolismo de las células que van estudiando. Ellas crean particularmente un stress oxidante ya que carecen de una enzima que puede convertir el agua oxigenada en agua cualquiera, y por ende inducen unas mutaciones del ADN (o ARN) así como quebraduras dentro de los cromosomas. Ciertas especies de micoplasmas adoran el VIH y el VIH las adora.
En un linfocito infectado por dos agentes, se ve el virus cuando sale de las células entre  matorrales de micoplasmas, un poco a la manera de estos pececitos que se van colando entre los tentáculos de las anémonas de mar.
Más adelante describiré su posible papel en la enfermedad.
Pero, ¿Dónde nos hemos quedado con la transmisión del virus y el origen de la epidemia?


Virus y/o micoplasmas, se transmiten por contactos sexuales y por inyecciones realizadas con material no esterilizado. Ciertos microplasmas son patógenos por sí mismos, provocando infecciones genitales o pulmonares pero mucha gente los puede llevar, aparentemente sin contratiempos. ¡Fácilmente los pude aislar gracias a donantes de sangre!
No obstante su asociación con el virus puede ser peligrosa, particularmente porque aumenta la posibilidad de transmisión:
 
•        Activando los linfocitos ya infectados por el VIH de manera latente, dando así el inicio a la producción de partículas virales;
•        Estando presente al nivel de las mucosas genitales creando allí reacciones inflamatorias locales.
•        Sirviendo de vector  "de embalaje" del virus;
•        Persistiendo bajo formas resistentes a los tratamientos antibióticos hasta de larga duración;
•       Contribuyendo a la hypervariabilidad del virus gracias al stress "oxidativo" que van creando, y a las mutaciones del ADN o del ARN que se producen a continuación.
 
Yo tendría la tentación de colocar esta última propiedad  en el centro del aumento de la virulencia del virus, y de sacar así el escenario siguiente:
En los años 1970, aviones charters permitían el turismo sexual de gays norte americanos hacia Kinshasa. Debido a su extrema promiscuidad, estos visitantes, muy a menudo eran portadores de micoplasmas de manera inadvertida. Estas infecciones se fueron propagando por África. Nuestros turistas se llevaron de regreso a su tierra unas cepas de VIH ya más activas.
La asociación de los dos gérmenes – el virus y el microbio –desató, tanto en los Estados-Unidos como en África, la emergencia de cepas virales hyper-variables, su transmisión siendo favorecida a la vez por inyecciones con jeringas no esterilizadas y por contactos sexuales múltiples, precisamente en el momento de la primo-infección, cuando la cantidad de virus es importante dentro de la sangre y el esperma. Así se desarrollaron dos infecciones paralelas que, poco a poco se fueron extendiendo en los demás continentes.
Las cepas virales que así emergieron ya no tienen necesidad de micoplasmas para propagarse fácilmente, aunque los pocos estudios epidemiológicos que hemos efectuado nos confirmaron que estos microbios están presentes, en proporciones importantes en las populaciones africanas, y las populaciones europeas "de riesgo". Por cierto que podemos reemplazar, en este escenario el co-factor micoplasma por cualquier otro co-factor que pudiera determinar una hypervariabilidad del virus.
La ultima palabra, todavía no se ha dicho y, admitamos humildemente: Estamos lejos de conocerlo todo acerca de este virus y de la epidemia que ha ido creando en el seno de nuestra civilización.   
 
     
 
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