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Un día como hoy, hace 11 años, Daniela murió...23-01-2007 PDF E-Mail
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Un nuevo año empezó. Entre fiestas, celebraciones y mensajes de esperanza llegamos  al día de hoy, 23 de Enero, día de regocijo para los venezolanos.
Un día como hoy, hace 11 años, Daniela murió... Un nuevo año empezó. Entre fiestas, celebraciones y mensajes de esperanza llegamos  al día de hoy, 23 de Enero, día de regocijo para los venezolanos.
Un día como hoy, hace 11 años, Daniela murió.
El sida tuvo razón de su joven existencia.
Me han llegado mensajes de simpatía.
Uno de ellos me ha llamado particularmente la atención:
"Es una fecha rara para morir, por lo menos en este país aunque si lo ves como algo más trascendental e íntimo, es arrecho "el camino trazado": nacer un 19 de Abril, bello día de la independencia, ahora, morir cualquier día es triste
(sin pensar en por qué a ella le tocaron esos dos días)
Trabajando en el mismo paralelismo metafórico, entender que el 23 de Enero es día también de libertades, de comenzar una vida, con conocimientos y recursos, con acceso a la información sin ser perseguidos , señalados sin escondernos de nosotros mismos y asumir la vida con cara limpia y la mañana clara, informados y dejando salir a los niños y  jóvenes para que ejerciten la vida con los riesgos de la calle y los peligros de la gente.
”Cuando cede la razón, solo vale la protección"
 
Este mensaje me ha gustado mucho.
A veces, estoy tentado a pensar que  la corta vida de Daniela ha dejado muchas huellas y sigue significando mucho su caminar entre nosotros.
 
Es seguramente por eso y no precisamente por casualidad que un amigo , admirador de la obra fotográfica de Daniela, promotor del libro "Venezuela Alterada" que Daniela publicó en 1989, me hizo saber este mismo 23 de Enero, el día de todas las libertades, que había decidido financiar la segunda edición del libro "Daniela, Un Camino Trazado"
 
Y así, durante casi 11 años, con nuestros recursos y la ayuda de pocos amigos convencidos de la necesidad de la labor de educar más allá de la de ayudar a los seropositivos, hemos trabajado.
Labor extenuante porque cada día nueva y cada día más enorme.
 
Posiblemente, cuando Daniela se fue para siempre, habían 10.000.000 de seropositivos en el mundo.
Nuestro Ministerio de Salud se refería a menos de 8.000 casos en Venezuela. ¿Realidad o cifra fantasiosa?
Cifra al fin, posiblemente dada como un estandarte de salud y buenas costumbres.
Ahora, en el mundo, 11 años después son más de 50.000.000 los seres humanos que viven con el virus que los va minando, más de 30.000.000 los muertos y Venezuela enarbola otro estandarte, admitiendo más de 300.000 seropositivos y se rumorea que esa cifra podría alcanzar 500.000.
¡Todavía se muere de sida en Venezuela!
¡Todavía nacen niños seropositivos en Venezuela! ¡Por ignorancia!
 


¿QUE HA PASADO durante estos 11 años?
Tanto y tan poco.
El mundo entero está  convulsionado, miseria, hambre, sed, guerras y catástrofes El recalentamiento del planeta entre los motivos de preocupaciones, de angustia,                    todo eso traído a diario, casi  a cada minuto a la atención de todos los seres humanos.
Más se busca un equilibrio mundial, menos equilibrados andamos. Los científicos nos prometen el fin cercano de nuestra existencia  en ese planeta que se recalienta a pasos agigantados.
Los políticos discuten, organizan nuestra vida dentro de ese enorme “cafarnaum” globalizado.
Dinero, como sea para satisfacer todos los lujos, imitar así a los artistas de moda.
Alrededor de ese maratón gigantesco buscando lo mejor y huyendo de lo peor, vamos girando todos.
Alrededor de nuestras vidas, el vacío  se va precisando como se van tejiendo los alambres de púas electrificados para defender nuestras pobres posesiones...

Noticias, sobresaltos, indignación y rechazos. ¡No!  No queremos saber nada más que lo esencial filtrado por radios y televisores...
Son demasiadas las noticias, demasiadas las angustias.

“Vivimos un periodo de banalización de la palabra. El problema es la comunicación, no es la falta de verdad sino que existen demasiadas cosas"
Ryszard Kapuscinski.
 
Y así, lo verdaderamente importante, hasta nuestra propia vida desaparece de nuestra atención.
Las relaciones sexuales  ya no son un acto de fe y de amor, sino algo que distrae de tanta tensión.
Pensar en lo que verdaderamente implican de riesgos de todo tipo, el peor siendo la contaminación por el virus vih, molesta u obliga a un esfuerzo mental no previsto en la ética del televidente corriente.
 
Los políticos que prometen lo mejor para sus pueblos no consienten en tocar la tecla de la salud por impopular. Dejan la labor a los padres que ya no tienen mucho tiempo, dedicados a hacer realidad sus sueños  de modernización. Para eso están los maestros...y así la cadena.
El sida molesta.
La sexualidad se pregona, las recetas de todo tipo la ennoblecen y la exasperan.
 
No hay tiempo, ya, para temas embarazosos.
 
Nos queda el primero de Diciembre...
 







ESO HA PASADO. Eso y más. La costumbre; si, ya sabemos que es el sida. África...África. ¿Y por aquí nada?
Por aquí, en la tierra de Bolívar, en menos de 20 años, pasamos de 8.000 casos a más, mucho más de 300.000.
Lo que se requiere no son  medicinas, las tenemos, sino  concienciar a todos de un riego peor aún que el recalentamiento de la atmósfera  o la falta de agua.

De una enfermedad que se va extendiendo sin manifestarse
Tanto se ha dicho, tanto se ha escrito, que la solución es ciertamente repetir y repetir, labor de educadores, de padres y de lideres. Ya la educación no puede ser quemar el dedo del niño para que se cuide de la estufa.
La quemada del sida es como lanzar una vela en la chimenea...no alumbra. Se derrite y desaparece.
 
¡Eres el único responsable de tu prevención!

Sembrando Valores:
“La modernidad ha hecho de muchos de nuestros jóvenes unos discapacitados morales; ahora sólo se admira y respeta a las personas por lo que tienen y no por lo que son. La superación, los valores o el logro personal han quedado relegados por el éxito instantáneo y la vida cómoda. La superficialidad es el común denominador de la juventud. El consumismo, la fama, el dinero rápido y fácil son el objetivo inmediato, pues como dicen por ahí, hay que gozar la vida. Para muchos la meta es ser un artista famoso, una super-modelo o peor aún, tener una super-figura para casarse con alguien de mucho status social y dinero, y así tener una vida cómoda. Este es el sueño actual de la mayoría y harían lo que fuese por ignorarlo.”
Maytte, Punto y Aparte, Revista Estampas


 
Bernard Chappard
Marfil, 23 de Enero de 2007
 
Cuando cede la razón, sólo vale la protección.

Respetarse a si mismo, es respetar la vida.
Temer, no es suficiente.
Saber es esencial.
Educar es la clave.
 
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