Estimados amig@s de El Nacional,
“Me contagié con VIH por un desliz”
Por supuesto que leí este artículo con mucho interés.
¿Un desliz?
¿O por ser homosexual desprevenido o imprudente?
"Estuve casado 10 años con una muchacha...simultáneamente tenía una relación homosexual que duro veinte años."
Hasta ahora, esa es una historia bastante común. "Mi familia sabe que soy vih/positivo pero no sabe mi orientación sexual..."
Ya entramos en el terreno de la negación.
Del disfraz.
Del engaño.
Posiblemente de la inconsciencia.
Supongo que cuando Marielba le hizo la entrevista a ese valiente defensor de la humanidad, el llego con un pasamontañas puesto, tal el ¡Comandante Marcos!
"Estoy dedicado a esta causa, pero no doy testimonio con fotografías ni con mi nombre real porque la discriminación y el estigma siguen siendo muy fuertes"
Ya eso no es soportable, 25 años después del bautizo de ese virus antes desconocido!!!
No es soportable que un medio de comunicación, de información tan de vanguardia como el Nacional se preste a esa mascarada.
Por supuesto que yo podría identificar fácilmente a ese personaje que ahora vive no solamente por las medicinas, pero también por defender esa causa.
Se ha vuelto común dedicarse a ayudar, sin ir más allá que una realidad personificada por los portadores del virus que seguirán aumentando si el ejemplo de ese valiente defensor de la humanidad se limita a trabajar en la clandestinidad!!!
Ya no es posible cuando leemos los numeritos que se encuentran en la misma página del Nacional de hoy.
La pandemia es ya epidemia, ¡Es una avalancha, es una marea!
¡Con ese disfraz no vamos a llegar a ninguna parte!
"Ahora se que ésta fue una oportunidad para tomar responsabilidad sobre mi vida"
Lo único que faltaría allí sería "y sobre la vida de los demás"
Esa oportunidad es tardía y costosa... ¿a que se debe? a una falta de educación a tiempo. ¿No creen?
Si ese señor, fácilmente identificable, cree que con esa mentalidad va a evitar que muchos caigan en lo mismo que él "por un desliz", está equivocado.
Les suplico perdonarme pero….
¿Creen uds., amigos periodistas, que la Fundación Daniela Chappard hubiera alcanzado el mismo reconocimiento si yo, el padre de Daniela, hubiese negado que Daniela había muerto a causa del sida?
A menos de tres meses después de su muerte, el Sr Ben Ami Fihman, me propuso sacar un artículo sobre Daniela y lo acepté. Fue muy duro el trabajo con Carlos Delgado, periodista que se ha quedado un día completo conmigo.
" Daniela Chappard, Vida, Pasión y Muerte" fue el titulo de ese artículo que salió en la Revista Exceso No 85 de Abril 1996.
Ocho páginas...
¿Creen que si Daniela hubiese muerto en un accidente de la carretera, Exceso se hubiese molestado?
Ben Ami Fihman, en eso de la lucha contra el vih/sida fue un precursor y lo ha seguido siendo durante todos esos años de soledad.
Soledad no solamente mía, sino la soledad general que rodea a esa terrible pandemia, a sus victimas, a sus familiares, amigos...y que seguirá existiendo mientras un hombre de 47 años que debería tener un papel de gran responsabilidad en la lucha contra el sida se disfraza de desconocido, de don nadie para proclamar que es seropositivo y, además, declara para colmo: "Soy una demostración de que los portadores del vih pueden ser considerados como enfermos crónicos"
Le falta agregar "y son unos grandísimos cobardes", juzgando por su actuación.
En vez de leer ese artículo, mejor hubieran tenido acceso, tantos lectores del Nacional, al libro "Daniela, Un Camino Trazado" (www.salvasida.com) completo.
Allí, cuento la historia de Daniela.
Nunca he sentido verguenza por la real causa de su muerte. Al contrario ella misma me dio una lección de entereza con un talento que trato de emular.
Amigos y amigas de El Nacional:
Perdonen si me expresé con tanta pasión.
Es que siento que a nada llegaremos si seguimos disfrazando una realidad, si hablamos a medias.
Señor disfrazado, por favor, tenga el valor de ir hasta el final en su apostolado.
¡Un cura se viste de cura, no de santo!
Abrazos,
Bernard Chappard
Cuando cede la razón, sólo vale la protección.
Respetarse a si mismo, es respetar la vida.
Temer, no es suficiente.
Saber es esencial.
Educar es la clave.