La Vida es Puro Sexo I
8 de Noviembre de 2009
Por Psic.Sex. Gabriela Michoelsson
Columnista Uruguay al Dia
Comenzando el siglo veintiuno podríamos pensar que los celos son ya una enfermedad en vías de extinción. Pero a la vista esta que es todo lo contrario, parece que cada día se tornan mas frecuentes.
Los sexólogos y sexólogas tenemos nuestra visión, y es que este fenómeno es debido incuestionablemente a la inseguridad. Es que el matrimonio, hoy por hoy, ya no es algo eterno, la gente se separa, se divorcia y existe la posibilidad que alguno de ambos integrantes de la pareja tenga un desliz extraconyugal.
Por otro lado, la sociedad en que vivimos tiene un afán de posesión cada día más fuerte y a fin de cuentas los celos no son otra cosa que el miedo a perder a alguien que pensamos, soñamos, nos “hacemos el bocho” de que nos pertenece en cuerpo y alma, y esto es puro cuento para lograr, si se quiere, un poco de tranquilidad.
La pareja esta pasando por cambios muy profundos, la mujer exige su derecho a ser una igual en sus derechos y deberes y ya no se sienta a esperar que el marido llegue de trabajar. Ella también trabaja, sale, alterna y se divierte. Y el hombre se esta encontrando cada vez con mas frecuencia con alguien que no pide, se autoabastece, que no espera se seducida, que toma la iniciativa en la cama.
Sera entonces esta la razón por la cual hace ya un tiempo las estadísticas decían que las mujeres eran las mas celosas, hoy en día las cifras se han equilibrado. Ambos sufren el posible dolor de la perdida.
Hay sociedades en las que ni siquiera existen los celos, como en los esquimales, en los que es signo de buena educación ofrecer la mujer de la casa al visitante que llega para que tenga sexo con ella. Algo impensable en nuestra sociedad.
A veces la propia infidelidad es proyectada en la pareja. Aquellos individuos que responden a aquel refrán que dice “cree el ladrón que todos son de su misma condición”, sospechan casi patológicamente de su pareja.
Para llevar una buena convivencia en este ambito, es bueno no sospechar de todas las personas del sexo contrario que rodean a tu media naranja, la inseguridad y la falta de autoestima deslucen tu personalidad y la hacen más vulnerable.
Por ultimo, las escenas de celos ya están pasadas de moda, no sirven para nada efectivo, solo provocaran mas ira y por que no la idea de que “si sospechas de mi…que sea por algo”
LA VIDA ES PURO SEXO
Las fantasías sexuales son ensoñaciones que tanto hombres como mujeres utilizan para incrementar su placer sexual. Seria lógico supones que si el hombre, como se dice generalmente, quiere penetrar y la mujer ser penetrada, suponemos que debe ser estimulante para cualquier hombre imaginarse como vence con su pene la resistencia de la mujer. (Fantasía muy común). De la misma forma suponemos que cualquier mujer debe sentir placer al pensar que un hombre la viola, se defiende desesperadamente, pero el es mas fuerte.
Bueno para asombro de muchos y muchas la psicóloga norteamericana Carol Tavris desmitifico el cuento de hadas de que hombres y mujeres tienen fantasías sexuales totalmente distintas. Realizo una encuesta a 28.000 hombres y mujeres y oh! Sorpresa!, la mitad de los encuestados afirmaron que de vez en cuando fantaseaban con ser violados y que estas fantasías les excitaban. Lo único distinto entre hombres y mujeres fue que solo el tres por ciento de los hombres se imaginaban ser violados a menudo.
Es muy claro que la actividad y la pasividad en el sexo no son una característica ni de varones ni de mujeres exclusivamente, sino que tiene que ver con cada individuo.
Carol Travis piensa que estos sueños son típicos de nuestra civilización. Ella dice: “En esta época de inseguridad sexual, ambos sexos se entregan a las fantasías sobre una sexualidad anónima, sin responsabilidad. Tienen miedo de que lo meramente sexual pueda convertirse en una relación mas profunda”. Si tomamos el significado concreto de estas palabras lo que nos ha querido decir es que: si me violan, mi voluntad no esta implicada. Soy inocente.
Fantasear con que se es violado no implica necesariamente ser homosexual, y tal vez ese es el miedo de muchos hombres. Algunas personas se entregan a verdaderas orgias, completamente solas, masturbándose. Otras enriquecen con las mismas el acto sexual. Y otras las necesitan incluso para hacer posible las relaciones sexuales.
En la fantasía todos los cuerpos son hermosos, y cada coito, un placer sin fin.
Hay una pequeña diferencia entre las fantasías de hombres y mujeres: las mujeres son mas detallistas imaginándose incluso el color de los ojos de su amante, mientras que los hombres se concentran en lo más esencial.
Por lo general las mujeres no compran revistas pornográficas, sin embargo la mujer puede excitarse sexualmente ante estas imágenes pero con la idea de poder ampliar el repertorio de su comportamiento sexual. Piensa que puede aprender algo de la mujer que esta viendo en la película y se imagina como lo llevara a la práctica con su compañero. El hombre en cambio piensa que esta haciendo el amor con la mujer de la pantalla por lo general.
Es indudable que las fantasías son un excelente recurso para potenciar nuestra sexualidad, el desafío esta en dejarse llevar por ellas.
LA VIDA ES PURO SEXO
Que la virginidad existe, es un hecho. Las investigaciones que se han realizado en varios países coinciden en demostrar que cierta parte de la población considera muy importante el valor de la misma.
Hoy en día su significado ha cambiado mucho. Ya no es el sentido de posesión sino que permanece como una decisión muy emotiva dentro de la pareja.
Muchos jóvenes quieren iniciarse sexualmente juntos, en igualdad de condiciones sexuales, para llegar juntos al descubrimiento del amor, de la sexualidad.
Esto no quiere decir que la pareja en muchos casos juegue eróticamente, y esto es muy valido, porque es su forma espontanea de comunicarse y confirmar una confianza de los dos, mutua. Y así, ese placer se actualiza a través de las caricias, de los besos y de los juegos amorosos.
Es bueno aclarar que nada de lo que una pareja decida entre los dos les va a hacer daño.
Es lícito, respetable, que muchas parejas consideren no mantener relaciones sexuales completas antes de casarse, entreteniéndose con juegos eróticos que excluyen la penetración.
Puede suceder que esto acarrea expectativas desmedidas para el día del coito, por eso es bueno tener todo muy claro ya que luego pueden venir desilusiones.
Los primeros encuentros pueden ser maravillosos desde lo que hace al descubrimiento pero a lo mejor no son los mas satisfactorios desde lo que hace al rendimiento y al encastre de la pareja.
El llamado “petting” o caricias sin penetración implican una gran excitación que se debe saber manejar si se tiene claro que no se desea llegar a la penetración.
Lo que si hay que tener cuidado es que el pene no se acerque tanto a la vagina y por ser tan audaz y avanzado puede suceder que unas gotas de semen queden allí en la puerta.
Esto alcanza para que se produzca una posible fecundación y eventualmente un embarazo.
En estos temas que hacen a la sexualidad conviene tener las cosas bien claras para después no encontrarse con sorpresas.